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Monumento Buchenwald
Buchenwald, cerca de la ciudad de Weimar en Turingia, fue uno de los campos de concentración más grandes de Alemania. Desde 1937 hasta abril de 1945, los nacionalsocialistas deportaron a unas 270 mil personas de toda Europa y asesinaron a 64.000.

Libro: “La niña que miraba los trenes partir”

 

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La niña que miraba los trenes partir” es el sexto libro del escritor, ingeniero y político uruguayo Ruperto Long. Una narración coral donde analiza el alma humana desde diversos puntos de vista, unos pueden parecer simpáticos, otros odiosos; pero todos conforman el universo roto que surgió en el mundo a raíz de la Segunda Guerra Mundial.

La novela cuenta cuatro historias principales que se van entrelazando durante la narración del libro. La idea de la novela partió gracias a Charlotte S., una profesora universitaria a la que conoció Ruperto Long en Montevideo, un día que coincidió con ella en una fiesta. Charlotte es la protagonista principal de la novela, pero no la única. Tenía ocho años cuando las tropas alemanas invadieron Bélgica y llegaron a Lieja, donde residía junto a sus padres y hermano.

Aquella tragedia, unida a que eran judíos, cambió a vida de Charlotte, una pequeña Ana Frank viajera, y de su familia. Desde ese momento emprendieron un angustioso periplo que les llevaría por distintas ciudades francesas huyendo del yugo nazi, empeñado en exterminar a todos los judíos posibles, sin importarles la condición o la edad de ellos. Evidentemente, Charlotte consiguió escabullirse de esos animales, pero no ocurrió lo mismo con todos sus familiares.

Las cuatro historias que cuenta Ruperto son: la de Charlotte y su familia directa, la de su tío y conocidos, que regresan a su Polonia natal, la de Dimitri Amilakvari, militar francés de origen georgiano que luchó en el norte de África al mando de la mítica Legión Extranjera y la del soldado uruguayo Domingo López Delgado, que se alistó a la legión, llegando a luchar tanto en África contra el Afrika Korps, como en Francia liberando diversos pueblos franceses cercanos a los Alpes.

Estas cuatro historias se van entrecruzando en diversas ocasiones, siendo al final donde veremos alguna curiosa concomitancia. Para contarlas, Ruperto Long ha urdido una complicada trama narradora, donde utiliza hasta 34 voces diferentes, todas ellas en primera persona conformando una polifónica narración, llena de diferentes matices. Veinte de esas voces tienen un papel más importante que las catorce restantes. Algunas sólo aparecen una par de veces, pero su concurso es fundamental para tener una visión más colectiva de los acontecimientos.

Ni que decir tiene que la narración de Charlotte es interesantísima y de un profundo calado muy estremecedor, pero la parte que más me ha interesado ha sido la del coronel Dimitri Amilakvari, príncipe ruso consorte, que lucho por la libertad contra el yugo opresor nazi. Su historia en África está llena de mitos y leyendas, amante de la única mujer que ha pertenecido a la Legión Extranjero, fue un personaje muy carismático que parecía tener un pacto con la muerte. Entre sus soldados estaban un puñado de legionarios uruguayos y españoles, éstos últimos republicanos supervivientes de la Guerra Civil Española.

La novela tiene emoción a raudales, el lector podrá llorar o reír, según los pasajes que vaya leyendo, pero lo que sobre todo transmite es humanidad. Siempre que leemos un libro sobre el holocausto nazi nos preguntamos ¿cómo el ser humano ha sido capaz de realizar hechos tan abominables? Quien lea la novela, se dará cuenta que entre tanta tragedia, hubo episodios de amor y lealtad extraordinarios. Todos los personajes de Long son, ante todo, humanos, para lo bueno y para lo malo. De ahí que sea de agradecer las narraciones de los personajes tanto cordiales como odiosos, donde destacan Léon Degrelle o Klaus Barbie, ambos huidos de la justicia aliada después de la guerra.

Estamos, pues, ante un libro que hay que leer, tanto por lo que narra cómo por la forma que ha escogido para hacerlo. Solo un pero, la edición española tiene demasiados errores, palabras repetidas o faltas ortotipográficas. Se lo perdonamos porque es uno de los pocos libros publicados este año que saben llegar sin atajos al corazón del lector. Ruperto Long nos ha conmovido por su humanidad y por su estilo. No es nada fácil mantener tantas voces diferentes sin parecer la misma. Todo un logro.

Monumento a los sinti y roma

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Monumento a los sinti y roma
Frente al edificio del parlamento del Reichstag en Berlín, un parque inaugurado en 2012 sirve como monumento a los 500 mil sinti y romaníes asesinados por el régimen nazi. Alrededor de un estanque conmemorativo, el poema “Auschwitz” del poeta romaní Santino Spinelli está escrito en inglés, alemán y romaní.

 Auschwitz

Cara hundida
Ojos
oscurecidos Labios fríos.
Silencio.
Corazón
roto
Sin aliento Sin palabras
Sin lágrimas.

Alexian Santino Spinelli

Renia Spiegel: el diario secreto de la Ana Frank polaca que se publica tras estar 70 años escondido en una caja fuerte 

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Renia Spiegel tenía 15 años cuando comenzó a escribir su diario. BELLCACK FAMILY ARCHIVE

Renia Spiegel: el diario secreto de la Ana Frank polaca que se publica tras estar 70 años escondido en una caja fuerte  –  Enlace>>

Escondido durante 70 años en la bóveda de un banco en Nueva York, como si se tratara de un costoso tesoro. Así estuvo guardado el cuaderno escolar de Renia Spiegel.

“[Leerlo] me hacía llorar todo el tiempo”, reconoce su hermana Elizabeth.

Por eso, ella y su madre, dos sobrevivientes del holocausto nazi, decidieron encerrar sus recuerdos entre el frío acero de una caja de seguridad.

La libreta, a trozos medio rota pero de cuidada caligrafía, es el diario secreto de un adolescente judía nacida en Polonia y asesinada a tiros por los nazis en 1942.

Murió a la edad de 18 años cuando aún quedaban 3 años para que acabara la II Guerra Mundial.

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Bergen-Belsen
El campo de concentración de Bergen-Belsen en Baja Sajonia se estableció inicialmente como un campo de prisioneros de guerra antes de convertirse en un campo de concentración. Los presos demasiado enfermos para trabajar fueron llevados ahí desde otros campos de concentración, por lo que muchos también murieron de diversas enfermedades. Una de las 50.000 personas que murieron aquí fue Anne Frank.

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Dachau
El régimen nazi abrió el primer campo de concentración en Dauchau, cerca de Múnich. Apenas unas semanas después que Adolf Hitler llegara al poder, los miembros de las SS (“Schutzstaffel”) lo usaron para encarcelar, torturar y matar a los opositores políticos del régimen. Dachau también sirvió como prototipo y modelo para los otros campos nazis que siguieron.

 

Tres sobrevivientes del terror nazi que viven en el Perú 

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Lothar Rosenmann, Esther Karl y Hirsz Litmanowicz sobrevivieron al Holocausto e hicieron una vida en el Perú. (Fotos: Rolly Reyna / El Comercio)

Holocausto judío: Tres sobrevivientes del terror nazi que viven en el Perú 

Tres judíos, uno de Alemania y dos de Polonia, que vivieron el horror del Holocausto, se establecieron en el Perú, donde iniciaron una nueva vida. En tres cartas escritas para El Comercio dejan su testimonio.       Enlace>>

“Stolpersteine”: bloques en el piso para no olvidar

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“Stolpersteine”: bloques en el piso para no olvidar
En la década de 1990, el artista Gunther Demnig comenzó un proyecto para enfrentar el pasado nazi de Alemania. Cubos de concreto cubiertos de bronce colocados frente a las antiguas casas de víctimas nazis, brindan detalles sobre las personas, su fecha de deportación y muerte. Más de 45 mil “Stolpersteine” se instalaron en 18 países de Europa.